Junio es el mes del orgullo y es la oportunidad en la que desde distintas partes del mundo se envía el mensaje de que la comunidad LGBT se merece respeto, aceptación y (de gran relevancia en Perú) los mismos derechos que las personas heterosexuales. Si bien nuestra legislación no permite aún la unión civil ni el matrimonio homosexual, y tampoco contamos con una ley de identidad de género que, entre otras cosas, permita que las personas trans puedan cambiar su nombre y sexo en el DNI. Lo cierto es que desde el sector empresarial se comienzan a impulsar algunas medidas que contribuyen a paliar estas carencias normativas.

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